Sigue estos cinco puntos y conseguirás tu propósito de escribir tu novela:

1. Define la idea de la que quieres hablar. Nuestra historia tendrá una temática central que nos interese, de la que queremos contar algo concreto. Debe interesarnos porque será de lo que escribamos durante mucho tiempo y trabajaremos analizando los diferentes ángulos que podamos encontrar.

2. Inspírate. Una vez que tenemos identificado el tema, empápate de otras historias que hablen de lo mismo. Toma apuntes de todo aquello que te parezca interesante y útil para tu historia. Puedes ver series o películas, leer otros libros, poesía, blogs, ir a una exposición, escuchar atentamente a las personas que te rodean… todo puede ser una importante fuente de inspiración.

3. Documéntate. Seguramente haya elementos que queramos añadir a nuestra historia para enriquecerla pero que no sepamos todos los detalles que lo conforman. Todo se aprende así que no tengas miedo de asumir que no sabes algo, simplemente busca la información y apréndelo, te servirá para tu novela y para tu vida.

4. Hazte un guión. Hay muchos estilos y formatos de guiones o estructuras para enumerar las escenas de nuestra novela. Experimenta y prueba diferentes formas de hacerlo hasta que des con la que mejor se adapte con tu manera de trabajar. Quizás para una novela te sirva un estilo y para la siguiente otro, así que prueba hasta que sea la manera más útil de guiarte después por la trama.

5. Escribe. No tengas miedo a escribir algo que no tenga suficiente calidad, no te guste o esté mal escrito. Para mejorar y corregir siempre hay tiempo pero mejorar algo que no existe es imposible. Además, siempre puedes empezar de nuevo al día siguiente si este comienzo no te convence, pero empújate a empezar porque sino corres el riesgo de postergarlo hasta el infinito. Atrévete, se valiente y comienza, seguro que del resultado algo te gustará, aunque solamente sea el hecho de que por fin comenzaste a escribir.